LA NUEVA MEDICINA DE LA CONCIENCIA - Dr. Jorge Carvajal Posada


El Ser Humano es milagroso en cuanto que puede transformar su pasado.

Algunos dicen "no se ocupen del pasado que el pasado ya no existe", pero el pasado está vivo, presente, doloroso, en cada una de nuestras células, frecuentemente, produciendo enfermedades.El problema del pasado es simplemente que haya pasado, que lo dejemos atrás como una estatua congelada. Pero al pasado hay que hacerlo presente vivo para transformar su historia, para leerlo en otro código, para interpretarlo en el código del amor, y, cuando interpretamos el pasado en el código del amor, nuestras heridas de la infancia se sanan. Y ahí nosotros somos los psicólogos, los psiquiatras, podemos sanar nuestra vida; todos estamos llenos de dolores, y a veces de dolores absurdos, que cargamos en la vida sin ni siquiera reconocer que existen.

La técnica respiratoria es muy importante, sobre todo la fase de pausa respiratoria, ¿por qué razón? Porque cuando tú respiras lentamente y haces una pausa en la inspiración, la energía del inconsciente y el subconsciente sale a flote, es decir se pregunta ¿que pasa aquí que no están respirando? En ese momento el inconsciente hace aflorar a la consciencia una parte a la que no habíamos tenido acceso, de la que éramos víctimas pero que no habíamos reconocido nunca en la vida, y en ese momento podemos dialogar con el subconsciente y podemos sacar nuestras heridas más profundas. Cuando hacemos eso podemos ir más lejos, así es como actuamos para la autosanación.

Yo puedo decirme, por ejemplo, ¿de dónde viene esta alergia?, si tengo una alergia y quiero librarme de ella. La alergia es algo que rechazo, un virus, una bacteria, un hongo, el frío, el calor, pero eso no es del todo cierto, eso es quedarnos muy cortos. No hay personas que sean alérgicas sólo al frío, las personas alérgicas al frío también tienen miedo a la soledad, tienen miedo al frío del alma, al frío en los sentimientos, a la frialdad del papá o de la mamá, al desafecto, es decir, el frío es simplemente un símbolo. Cuando yo soy alérgico a algo, hay algo que rechazo o que temo.

Entonces si quiero cambiar mi alergia, reconozco mi alergia. Si sé que no reconozco mi alergia porque me hace sentir vergüenza, entonces trabajo con la vergüenza: ¿que cosas en la vida me evocan vergüenza? Luego experimento el sentimiento de la vergüenza y veo como experimento la vergüenza, a veces me pongo pálido y frío, otras veces me pongo rojo como un tomate, otra lo experimento como un vacío o como un hueco a nivel del plexo solar, la puedo experimentar de muchas maneras. Dónde y cómo experimento la alergia, me da una idea de la parte de mi energía que está comprometida. Vamos a ver otro sentimiento, el miedo, yo diría que la mitad de nuestros lumbagos son por miedo.

El miedo provoca más lumbago que todas las hernias discales, todos los problemas articulares, todos los problemas de columna, porque el temor hace que metamos, literalmente, el rabo entre las patas, cerramos el esfínter anal interno, a ese nivel, hay un centro de energía muy importante y, nos cerramos a la vida, contraemos toda la musculatura lumbosacra, esa parte queda mal irrigada y nos dan unos lumbagos terribles, y ese lumbago es el nombre clínico del miedo.

Si logro reconocer el núcleo del miedo, si logro observar mi cuerpo y veo que tengo los glúteos y toda esta parte contraída, si logro respirar hacia esa zona y liberar el sentimiento del miedo, y llamar al miedo y decirle "tú eres la mejor parte de mi mismo, cuando asciendes y te revelas, eres mi prudencia, ya no eres miedo, sino que eres prudencia, eres parte de mi amor también". Cuando yo, a través de la respiración, logro ascender esa energía del miedo, y logro trasmutarla al altar del corazón, que es donde realmente nace el hombre que puede sanarse y puede sanar la vida, entonces desaparece el lumbago.

Mi resentimiento, mi odio, frecuentemente, está anclado en mis articulaciones. Yo estoy así totalmente rígido. A veces, con el puño apretado en la noche, inconscientemente, dispuesto a pegar y a agredir.

Pues bien, ese dolor articular, es resentimiento congelado en esa parte del cuerpo.

Si logro experimentar ese dolor y asociarlo a mi sentimiento de ira y a mi resentimiento, y logro comprender que mi resentimiento es algo que se construye en el plexo solar, que bloquea la energía aquí y no permite a la energía acceder a mi corazón, ni a mi sistema inmune, puedo hacer mucho más que el reumatólogo, o puedo ayudarle mucho, para curar y sanar mi artritis, y yo soy responsable, no tengo que esperar que el reumatólogo me resuelva el problema.

La enfermedad es mi problema, no es el problema del médico, es mi responsabilidad, yo también tengo que ver con eso. La medicina no puede ser el arte de pasarle la pelota al médico, porque le pagamos.

La nueva medicina de la consciencia, es el arte de responsabilizarnos de nuestra vida, y de descubrir que realmente podemos hacer mucho por nuestra vida.

Frecuentemente, vemos que una persona con un cáncer ha tenido un shock, o una pérdida afectiva muy grande. Si una pérdida afectiva le produce un vacío existencial de tal dimensión que se vuelve un vacío de energía, y permite que las células degeneradas puedan invadirle, es porque estaba apegado, ese es el problema del apego que yo debo reconocer.

Si alguien se va y yo lo vivo desde el amor, desde el desapego, sé que su consciencia está conmigo, lo dejo partir no lo amarro. Muchas veces, vemos a alguien al que se le muere el papá o la mamá pero no lo deja partir, eso es literalmente cierto, se queda con parte de su energía anclada al plexo solar. Esa anclada energética puede crear crisis de pánico, de hipertensión, cosas violentas en la clínica. Si nosotros logramos que la persona se sane, es su alma la que lo sana. El sanador no lo hace por el paciente, yo como sanador soy un imán que le doy la carga que su alma necesita, realmente, la sanación es rescatar la autonomía, la autogestión, y la libertad del otro, para sanarse.

La verdadera sanación es darte las herramientas para que tú, desde tu consciencia, te sanes, no desde tu consciencia racional, sino desde tu sentimiento, desde tu amor, desde tu afecto.

Frecuentemente cuando uno está haciendo una sanación, ve que la persona, aunque no le haya dicho ni una palabra, empieza a llorar y a sacar su resentimiento, y luego siente una sensación de paz, que no es mi paz, es su paz, es la paz de Cristo que también habita en la persona que está siendo sanada. La paz está ahí, ha estado siempre ahí, es parte de nuestra esencia, se trata simplemente de quitar todos aquellos apegos, aversiones, sentimientos, separatismos, toda aquella capa de ignorancia, para que la paz se revele tal cual es, y cuando la paz se revela, germina el amor, y cuando germina el amor la sanación es posible, aunque lo que tenga sea un cáncer, o un lupus.

Pero no te culpes si no lo logras, porque tú participas también en los problemas genéticos de la herencia, de la humanidad como grupo. Esto no es para creerse superman, uno puede ser muy orgulloso y decirse "estoy triste porque no me curé el cáncer", eso no es un fracaso, el cáncer es un maestro, a veces aprendemos la lección en una ocasión, otras veces necesitamos diez oportunidades, y otras necesitamos cien vidas tal vez, pero lo importante es aprender la lección.

Uno no aprende medicina de un día para otro, hay lecciones supremamente complicadas y difíciles.
También nos diplomamos o nos especializamos en el alma, cuanto más grande sea el desafío, más grande es la oportunidad de crecimiento. Yo solo les he puesto un ejemplo de cómo podemos retomar nuestras emociones, identificar nuestras emociones, aceptarlas, no seguir huyendo de ellas, y así poder transmutarlas.

Pero una vez que sentimos la emoción, hay una pregunta fundamental ¿cuál es la lección que hay debajo de esta emoción negativa? ¿Cuál era el mensaje, qué me quería decir esta actitud y esta enfermedad? Cuando yo no digo NO, en la vida, termino resentido y con ira, pero la ira no es el problema, la ira me está diciendo que hay que aprender a reafirmarme diciendo NO. La ira es la mejor estrategia de autoafirmación. Cuando yo manifiesto la ira y la transmuto, esa ira se vuelve sanadora, es lo mejor de mi fuerza, mi ira barre y limpia la casa y hace las cosas más rápidamente, ustedes han visto a un ama de casa que en su ira revolotea y el almuerzo está hecho a las diez de la mañana.

Yo sabia cuando mi mamá estaba iracunda, porque a las diez de la mañana mi casa estaba como un espejo. Es así, la ira es una forma de energía que se puede transmutar físicamente, el hecho de que la transmutemos físicamente, no resuelve la fuente de la ira, la fuente de la ira es la necesidad de autoafirmarse, y la necesidad de autoafirmarse es la necesidad de renunciar a la falsa complacencia.

Crecer espiritualmente no es decirle que sí a todo el mundo. El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con la bobada, perdónenme la expresión, pero ser espiritual no es ser bobo, y ser tolerante no es ser bobo, la tolerancia no excluye la autoafirmación.

La autoafirmación es condición del crecimiento espiritual. Así que yo tengo que descubrir la lección, debajo del evento negativo, porque el evento negativo no es sino la apariencia, la sombra. Pero esa sombra cuando la quito abre una puerta luz, una lección que yo puedo aprender en mi vida.








Wirikuta: metáfora de la humanidad plena


El Mara’akame Andrés Jiménez me dijo un día: el Venado Azul es un concentrado de amor que se encuentra en tu corazón. Wirikuta es su templo tal como tu pecho, la sierra donde está el Cerro Quemado son los altares donde se encuentran dibujadas las imágenes de los ancestros con sus velas, flechas, jícaras, eso es como tu cabeza. Los muvieris, bastones de oración, son como el aliento que le da vida a todo. Tus pensamientos son como la cornamenta del venado, el cactus peyote son como tus emociones, el maíz es como tu vientre, en donde te sustentas. Los tres son uno. Los tres emanan la flor de la visión de un ser humano completo que abre su corazón a los cuatro rumbos. Así la Tradición viaja contigo a donde quiera que vayas. Así peregrinas, así no te pierdes.

En la visión del Cantador asoma la humanidad-naturaleza-cosmos. Sin embargo, Wirikuta,hoy día me atraviesan cada uno de tus estados de ánimo. Los oídos sordos de los poderosos tan parecidos a los míos, los ojos ciegos del miedoso inversionista tan parecidos a los míos, la boca llena de palabras rezos acuerdos que se caen en el primer temporal tan parecida a la mía, la razón separadora abrevando en el pasado tan parecida a la mía, el corazón desgarrado pero solo un poquito tan parecido al mío, la desnutrición de inspiración seducida por el progreso tan parecida a la mía, la indiferencia ante el prójimo porque no es tan próximo tan parecida a la mía La humanidad-naturaleza-cosmos se queda a la espera del dialogo mientras los que se dicen implicados se ponen de acuerdo.

Es por eso Wirikuta que apelando a tus recursos mágicos invoco:

Wirikuta templo sagrado, almácigo de semillas luminosas, ven sobre nuestro pobre entendimiento, derrama tu amor concentrado, tu silencio, tu elocuencia, tus flores deidades sobre esta razonable humanidad. Wirikuta, que podamos recordar el arte de trabajar abiertos al resultado sin pretensiones, que la terquedad de medir la vida en base a lo obtenido no posponga la plenitud en cada una de nuestras acciones. Wirikuta en tu trasfondo geográfico el Espíritu sonríe. Es justamente tu Espíritu atemporal el que nunca batalla por la sobrevivencia. En el sentido de la apariencia temporal seguiremos consultándote Wirikuta. Ya ves, cómo hoy dices una cosa y mañana ¿quién sabe?

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Muerte y meditación - Osho

Pregunta:


Siento una fuerte conexión entre muerte y meditación, una fascinación y un miedo. Cuando me siento ante ti, me siento seguro al cerrar los ojos y meditar. Cuando estoy solo, me da miedo.

Por favor, coméntalo.

Osho:

No solamente hay una fuerte conexión entre meditación y muerte, sino que casi son la misma cosa, son dos maneras de mirar la misma experiencia. La muerte te separa de tu cuerpo, de tu mente, de todo lo que no eres tú. Pero te separa en contra de tu voluntad. Te resistes, no quieres separarte; no estás dispuesto, no estás en un estado de «dejarte ir».

La meditación también separa todo lo que tú no eres de tu ser y realidad, pero la resistencia no está. Esa es la única diferencia. En lugar de resistencia hay un tremendo querer, un deseo, una apasionada acogida. Lo quieres, lo deseas desde las profundidades más hondas de tu corazón.

La experiencia es la misma -la separación entre lo falso y lo real- pero por tu resistencia a la muerte, te vuelves inconsciente, caes en un estado de coma. En la muerte te aferras demasiado, no dejas que ocurra, cierras todas las puertas, todas las ventanas. La codicia por la vida está en el momento máximo. Sólo la idea de morir te asusta desde lo más profundo de tu ser.

Pero la muerte es un fenómeno natural y también absolutamente necesario. Tiene que suceder. Si las hojas no se vuelven amarillas y no se caen, las hojas nuevas, las jóvenes y frescas, no vendrán. Si uno sigue viviendo en el cuerpo viejo, no se cambiará a una casa mejor, más fresca, con más posibilidades de un nuevo comienzo. Quizás no tomará la misma ruta que tomó en la vida pasada, perdiéndose en el desierto. Puede ser que se cambie a un nuevo cielo de consciencia.

Cada muerte es un final y un principio.

No hagas mucho caso del final. Es un final para un viejo, gastado y miserable estilo de vida, y es una gran oportunidad para empezar una nueva vida, para no cometer los viejos errores. Es el principio de una aventura. Pero, como te aferras a la vida y no quieres dejarla -y tiene que suceder por ley natural- te vuelves inconsciente.

Casi todos, excepto algunos pocos que se han Iluminado, mueren inconscientemente. Por eso, no saben lo que es la muerte, no saben que es un nuevo principio, una nueva alba.

La meditación es tu propia exploración. Estás buscando saber qué es lo que te constituye, lo que en ti es falso y lo que es verdadero. Es un tremendo viaje de lo falso a lo auténtico, de lo mortal a lo inmortal, de la oscuridad a la luz. Pero cuando llegas al punto en que ves la separación de la mente y el cuerpo, y a ti mismo como un espectador, la experiencia de la muerte es lo mismo. No estás muriendo... un hombre que haya meditado se morirá alegremente pues sabe que la muerte no existe; la muerte reside en el apego a la vida.

Dices, «Siento una fuerte conexión entre muerte y meditación...» La hay. En las escrituras antiguas de esta tierra, incluso al Maestro se le define como muerte porque su única función, todo su trabajo, consiste en enseñarte la meditación. En otras palabras, te está enseñando a morir sin morirte, a pasar por la experiencia de la muerte, sorprendido de estar todavía vivo. La muerte fue como una nube que pasó y ni siquiera te ha arañado. De ahí, la fascinación y el miedo. La fascinación es el conocer la experiencia misteriosa a través de la que todo el mundo tiene que pasar, a través de la cual han pasado muchas veces, pero que se ha atravesado inconscientemente. Y el miedo es que quizás la muerte sea sólo el final y no haya otro comienzo.

Sucedió, justamente al principio de este siglo, que el rey de Varanasi tenía que ser operado. La operación era importante, pero el rey era muy tozudo y no quería tomar ninguna clase de anestesia.

Dijo, «Podéis operarme, pero yo quiero mirar, no quiero estar inconsciente».

Los médicos estaban asombrados. Iba en contra de la práxis médica. Una operación de tal importancia iba a ser dolorosa; el hombre se podía morir de dolor. La cirugía necesita que estés inconsciente.

Quizás la ciencia de la cirugía ha aprendido el arte de la anestesia de la experiencia de la muerte, porque la muerte es la mayor cirugía. Te separa del cuerpo, de la muerte y del corazón, y has estado identificado con todo esto durante setenta u ochenta años. Se ha vuelto casi tu auténtico ser. La separación va a ser dolorosa, y el dolor tiene un límite.

¿Te has fijado alguna vez? No hay dolor inaguantable. La expresión «dolor inaguantable» existe sólo teóricamente; todo dolor es soportable. En el momento en que se vuele insoportable, te vuelves inconsciente. El ser consciente es una forma de soportarlo.

Si hubiese sido un hombre ordinario, los médicos no le hubiesen escuchado, pero era un rey, y un rey muy conocido, conocido en todo el país como un hombre grande y sabio. Persuadió a los cirujanos, «No os preocupéis, no me va a pasar nada. Dadme tan solo cinco minutos antes de empezar la operación para que me acomode en un estado meditativo. Una vez que entro en meditación, me encuentro ya lejos del cuerpo; entonces podéis cortar todo el cuerpo a pedazos. Seré únicamente un testigo y un testigo alejado, como si le estuviese sucediendo a otro».

El momento era muy crítico; la operación tenía que hacerse inmediatamente. Si no se hacía al momento, podía causar la muerte. Había sólo dos alternativas: o bien operar y permitir que el paciente estuviera consciente, o no hacerlo, y seguir la vieja rutina de la ciencia. Pero en tal caso, la muerte era segura. En el primer caso había una esperanza de que quizás este hombre pudiera hacerlo; ¡y era tan insistente! No encontrando ninguna forma de persuadirle, le tuvieron que operar.

Esa fue la primera operación realizada sin anestesia, en un estado de meditación. El rey sencillamente cerró los ojos; entró en silencio. Incluso los cirujanos notaron que algo cambiaba alrededor del rey, la vibración, la presencia. La cara se relajó como la de un niño pequeño, recién nacido, y al cabo de cinco minutos empezaron la operación. Duró dos horas, y temblaban de miedo; de hecho, no estaban seguros de que el rey sobreviviera; el «shock» podía ser demasiado. Pero cuando la operación terminó, el rey les preguntó, «¿Puedo abrir ya los ojos?»

Fue discutido en el campo de la medicina en todo el mundo como un caso muy raro. Los cirujanos le preguntaron qué era lo que había hecho.

Dijo: «No he hecho nada. El meditar es mi vida. Momento a momento vivo en silencio. Pedí los cinco minutos porque ibais a realizar una operación tan peligrosa que me tenía que asentar completamente en mi ser, sin vacilaciones. Entonces ya podíais hacer lo que quisierais, porque no me lo estabais haciendo a mí. Soy consciencia, y no podéis operar la consciencia, podéis operar tan sólo el cuerpo».

Dices, «Cuando me siento ante ti, me siento seguro». En realidad no hay diferencia entre sentarte conmigo o sentarte solo, únicamente es una garantía para la mente: la idea de que el Maestro está presente y que el salto no va a hacer daño. Si algo va mal, alguien está ahí para ayudarte.

En meditación, no hay nada que vaya mal, nunca.

Sin la meditación, todo va mal.

Nada va bien sin meditar; la vida entera va mal.

Vives sólo de la esperanza, pero la esperanza nunca se satisface. La vida es una larga tragedia. Y el motivo es tu inconsciencia, la ausencia de meditación.

La meditación tiene la apariencia de la muerte, y la experiencia es exactamente la misma. Pero la actitud y el enfoque son distintos, y la diferencia es tan amplia que puede decirse que la meditación es vida y la muerte es sólo un sueño.

Precisamente ésta es la función de una Escuela de Misterios, donde mucha gente está meditando, donde un Maestro está presente. Te sientes a salvo, no estás solo. Si algo va mal, tendrás ayuda inmediatamente. Pero no hay nada que vaya mal.

Así pues, medita cuando te sientas conmigo, y medita en tu soledad. La meditación es la única cosa con garantía absoluta de que nada va a ir mal. Unicamente te revela tu propia existencia. ¿Cómo puede ser que algo vaya mal? Y no haces nada; estás en realidad deteniendo todo «el hacer». Estás parando el pensar, el sentir, el hacer; una parada en todas tus acciones. Sólo la consciencia permanece, pero esa no es tu acción, eres tú.

Una vez has probado tu ser, todo el miedo desaparece, y la vida se convierte en una dimensión totalmente nueva, no más mundana, no más ordinaria. Por primera vez, ves lo sagrado y lo divino, no solamente en ti, sino en todo lo que existe. Todo se vuelve misterioso y vivir en este misterio es la única manera de vivir en éxtasis; vivir en este misterio es vivir bajo una lluvia de bendiciones. Cada momento trae más y más y más penetrantes y profundas bendiciones para ti, no porque las merezcas, sino porque la vida las da desde su abundancia; está cargada, las comparte con cualquiera que sea receptivo.

Pero no te hagas a la idea de que la meditación es como la muerte, porque la muerte no tiene buenas asociaciones en tu mente. Eso te impedirá experimentar la consciencia. «Es como la muerte». De hecho es una muerte real. La muerte ordinaria no es una muerte real porque te juntarás de nuevo a otra estructura, a otro cuerpo.

El meditador muere a lo grande; nunca más vuelve a ser prisionero de un cuerpo.
Un italiano no acudió a su trabajo un día y el encargado quiso saber el porqué.

«¿Dónde has estado?», le preguntó.

«Fue por culpa de mi mujer. Dio a luz a una carretilla». (*)

«Si no tienes una excusa mejor», dijo el jefe, «tendré que despedirte».

«Creo que no me expliqué bien», dijo el italiano. «Mi esposa está en cama porque ha tenido una silla de ruedas». (*)

«Eso es, tío listo», le dijo el jefe, «¡Estás despedido!»

El italiano se fue a su casa y le preguntó a su mujer, «¡Oye!, ¿Qué fue lo que te pasó el otro día?»

«Ya te lo dije. Tuve un aborto.»

«Ya sabía yo que tenía algo que ver con «ruedas»». (* N. del T. - Juego de palabras en inglés, intraducible, entre : «wheelbarrow»: carretilla; «push chair»: silla de ruedas; y «misscarriage»: aborto (literal. «mal carro»). Todos ellos son elementos en los cuales puedes encontrar ruedas.)

En ti hay muchos malos entendidos que se van acumulando sobre más y más malentendidos. Algunos malentendidos pueden ser tremendamente dañinos. El identificar en tu mente la meditación con la muerte, es uno de los daños mayores que puedes hacerte a ti mismo. A pesar de que no estás equivocado, tus asociaciones con el significado de la muerte son tales que te impedirán el introducirte en la meditación.

Esta es una de las razones por las que quiero asociar a la muerte más y más con un cambio, con un nuevo comienzo, en lugar de con un punto de parada y final.

Quiero cambiar la asociación. Esto aclarará el camino para la meditación. Y si te estás sintiendo, aquí conmigo, silencioso y meditativo y todavía vivo, más vivo que nunca, entonces no hay razón para estar asustado.

Pruébalo en situaciones distintas y será siempre una gran fuente de curación, una gran fuente de contento, una fuente de gran sabiduría, una fuente de grandes percepciones de la vida y sus misterios.




De la Web

Facundo Cabral

Biografía: Nace: 22 de mayo de 1937, en La Plata, Buenos Aires, Argentina. Cantante, compositor, escritor y dibujante argentino, cuyas presentaciones son noches de poesía y filosofía revestidas de música, anécdotas e historias. El padre abandonó a la familia cuando Facundo Cabral era muy pequeño, quedando su madre a cargo de él y sus dos hermanos. La infancia de Facundo Cabral transcurrió con muchas carencias. Fue encerrado en un reformatorio, de donde escapó al poco tiempo. En 1959 ya tocaba la guitarra y cantaba folklore. Tiempo después, Facundo Cabral viaja de Tierra del Fuego a Mar del Plata, una localidad de Buenos Aires, empleándose en un hotel. El encargado del lugar le ofrece cantar, llamándose primero "El indio Gasparino" y más adelante usando su nombre verdadero. En 1970 se conoce la canción "No Soy De Aquí, Ni Soy De Allá", que le da fama mundial a Facundo Cabral. Su vida toma un rumbo espiritual, transformándose en un cantante de protesta y realizando, a través de sus canciones, críticas sociales. Durante la última Dictadura Argentina (1976-1983), debió exiliarse en México, donde sigue trabajando incansablemente. En 1984 regresa a la República Argentina, habiendo recorrido muchos países donde llevó su arte y pensamiento. Desde ese momento, se asocia a Facundo Cabral con la lucha por la libertad, la justicia social y el amor. En reconocimiento a su constante llamado a la paz y al amor, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) lo declaró “Mensajero Mundial de la Paz" (1996). En un confuso episodio, Facundo Cabral el 9 de julio de 2011 es asesinado en la Ciudad de Guatemala, camino al Aeropuerto Internacional La Aurora para tomar un avión que lo llevaría a Nicaragua.
 Facundo Cabral

"Ama hasta convertirte en lo amado, es más, hasta convertirte en el amor."

Facundo Cabral, Argentino, uno de los más importantes compositores y cantantes latinoamericanos de música popular.

De mi madre aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo; ahora mismo le puedes decir basta a los hábitos que te destruyen, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida por el camino perdido.

Ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo. Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría, ni sufriste el más grande dolor.

Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el Nuevo día. Vive de instante en instante, porque eso es la vida. Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento?

Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto?

No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud, dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate. Recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos; pero no los culpes, porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.

Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, ¡pero no digas NO PUEDO ni en broma, porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo intentes! Si quieres recuperar la salud, ABANDONA la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades.

PERDONA a todos y perdónate a ti mismo, no hay liberación más grande que el perdón; no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza, y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica (agotadora y vana tarea), que te hace juez y cómplice de lo que te disgusta.

Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.

El bien y el mal viven dentro tuyo, alimenta más al bien para que sea el VENCEDOR cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas Son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano.

NO TE QUEJES, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas, ya son ganancia. Cuida el presente, porque en él vivirás el resto de tu vida.

Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser, será, y sucederá naturalmente.

"Ama hasta convertirte en lo amado, es más, hasta convertirte en el amor."

Gracias... Gracias...Gracias...



Dialogo: Facundo Cabral Y El Dr. D. Chopra...

F.C. En el área Salud, usted ha revolucionado y nos ha hecho ver cosas que pareciera que eran parte de la vida y que sin embargo, el hombre habrá obviado... Entre esos conceptos figura el de la farmacia. Ese Ser que somos como farmacia altamente dotada pero muchas veces esta cerrada y entonces es cuando sufrimos enfermedades y cualquier situación que este por allí... Yo quisiera preguntarle básicamente... Sabemos que el pensamiento es el gran creador que tenemos... como el hombre contemporáneo lleno de tantos estímulos puede llegar a manejar su pensamiento de manera positiva para abrir esa farmacia y para crear salud realmente?


D. CH. El cuerpo humano es una gran farmacia y ha evolucionado a través de miles de años de evolución. Dondequiera que el pensamiento vaya, va una molécula, asi que si estas experimentando tranquilidad, tu cuerpo esta produciendo valium... Si tu cuerpo esta experimentando dicha, tu cuerpo produce sistema inmunologico, que son drogas potentes y anticancerosas. Por ejemplo, si estas ansioso, tu cuerpo genera cortisona que destruye el sistema inmunologico y el sistema cardiovascular tambien se ve afectado, por lo tanto, lo que sucede en nuestra conciencia, afecta nuestro cuerpo y el ambiente externo nada tiene que ver con esto. El ambiente exterior es una proyección que nosotros hacemos, por lo tanto, el ambiente nunca es estresante, nosotros proyectamos nuestro estrés en un ambiente. Si vamos hacia adentro, al campo del espíritu, que es completamente silencioso y experimentamos una mente completamente silenciosa, despertamos la inteligencia del cuerpo de manera totalmente espontanea.

F. C. Usted ha tenido la oportunidad de practicar en Occidente, que sin duda es un espacio donde el sonido y todos los estímulos sensoriales están agudizados... como conseguir ese silencio en la vida cotidiana? Como comenzar a procesar y adquirir esa salud en términos prácticos?

D. CH. Dos veces al día te sientas en silencio y pones atención en tu corazón y te haces dos preguntas: Quien soy? Y Que es lo que quiero? Y luego escuchas, lo haces 5 minutos dos veces al día y tu vida comienza a cambiar.

F.C. Hablando del tema del rejuvenecimiento... En el libro -Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo- usted habla que envejecemos porque vemos a otros envejecer y por lo tanto nos deterioramos porque nuestra referencia de deterioro pareciera nuestra linea a seguir. En este momento, en que la biogenética se ha desarrollado tanto y coincide con ciertas tesis que usted maneja en este libro .... Podemos hablar del secreto al químico de la eterna juventud?

D. CH. Hay alrededor de 15 maneras de medir la edad biológica: Presión arterial, densidad osea, temperatura del cuerpo, ritmo metabólico, contenido de grasa, capacidad respiratoria, niveles de colesterol, masa muscular, fuerza muscular, metabolismo en el azúcar, niveles hormonales sexuales, oído, vista, grosor de la piel y las funciones inmunológicas. Todas esas quince formas de medir la edad biológica son reversibles a través de una variedad de medios.

Los 10 pasos a seguir para revertir la edad, basados en la ciencia, no importa que edad se tenga vienen de muchos estudios que fueron hechos en personas que están entre 84 y 96 años y fueron capaces de rejuvenecer su edad en 15 años aproximadamente... Yo tengo 150 años!...

F.C. Un tema fundamental en el planeta donde vivimos!... Un planeta en el que a mi entender, el principal problema es la soledad, un planeta en el que cada día nacen mas personas y mas personas se sienten desoladas... Por donde empezamos a invitar a esas personas a la reconciliación con la vida y con el entusiasmo de vivir?

D. CH. Una de las cosas fundamentales que hay que comprender es que cuando uno cambia, el mundo cambia, porque tu como persona eres parte del comportamiento del Universo... Por lo tanto, si una pequeña parte de ese Todo cambia, el patrón completo cambia, tu nunca puedes cambiar a otra persona, es completamente imposible, pero a si mismos si lo podemos cambiar, si uno cambia, si cada cosa que piensas, si cada cosa que dices y cada uno de tus comportamientos son positivos y amorosos hacia la gente que te rodea, amor y Seguridad, compasión, comprensión, eso se convierte como una onda en ese universo de conciencia y si una persona piensa así y esa forma de pensamiento alcanza una masa critica , el Universo se transforma.

F.C. En esa transformación del Universo ...cual es el hombre que requerimos? ....Cuál es esa característica fundamental de ese nuevo hombre, que tiene que vivir en un universo tan complejo dentro de unos niveles de cercanía consigo mismo?

D. CH. Lo primero que tenemos que tomar en cuenta es que lo que nosotros llamamos una persona, es de hecho el universo fingiendo ser una persona. Nuestro cuerpo es tierra reciclada, nuestras emociones son energías recicladas y nuestras ideas son también ideas recicladas; somos parte del reciclaje universal. Cuando comprendemos que somos parte de esa red de vida y tenemos una reverencia para esa red, contribuimos no solo a nuestra propia sanación, sino también a la restauración del universo. Esta es una idea muy difícil de comprender para mucha gente. La gente dice:

-Yo cambio, pero el ambiente a mi alrededor no cambia, es muy estresante. Y tenemos que comprender que ese ambiente es una proyeccion de nuestras propias conciencias. Si en verdad estas totalmente en paz donde quiera que vayas, la paz sucede a tu alrededor.

F.C. Necesariamente tengo que insertar un tema de actualidad, porque hablamos de la paz de los sucesos... definitivamente el mundo el 11 de Septiembre cambio su historia contemporánea a partir de los sucesos acaecidos en New York y Washington. Luego del instinto de querer venganza, ahora la gran pregunta es: Qué hacemos? ...Como vamos a lograr la paz, cuando la seguridad se nos hizo anhicos?

D. CH. Debería sernos obvio que el poder militar no fue suficiente para mantenernos seguros, debería sernos obvio que el poder financiero tampoco fue suficiente para mantenernos seguros... Los símbolos del poder militar y el poder financiero fueron destruidos por gente que llevaba apenas unos cuchillos. Es obvio que la política y la diplomacia tampoco ayudan entonces, que nos queda? solo una transformación fundamental de nuestra conciencia colectiva. Lo que vemos como el mal es solamente la manifestación superficial de un profundo desbalance en el alma humana, en el alma colectiva. La violencia es la manifestación del odio, el odio es la manifestación del miedo y viene cuando la gente siente que su seguridad, que su supervivencia, que su propia autoestima esta en riesgo. Lo que estamos viendo es un fenómeno tribal que ha existido en sistemas feudales y ahora ha escalado a dimensiones globales, porque estas tribus feudales ya se han convertido en una aldea mundial. La única solución a largo plazo es lograr dejar de pensar en nuestros intereses individuales y reconocer que estamos conectados a esa red de vida; que ese niño que esta muriendo de hambre en Afganistán o en el Congo tiene un efecto directo sobre cada uno de nosotros.

Los norteamericanos son gente amable, amorosa e inclinados a la filantropía pero también su conciencia esta aislada del propio ser, es parroquial y hay que ir mas allá de esos limites.

F.C. Globalización e individualización... dos fenómenos paralelos que se están realizando en este momento; luego de estos acontecimientos hemos visto que en una ciudad tan impersonal como es New York, hoy en día la gente se saluda, se ve a los ojos, reza junta, prende velas... pareciera que solo el sufrimiento es el que nos lleva a la unión, pareciera que solo el terror es el que nos abriga... Podríamos aprender del placer también?

D. CH. Yo espero que si... la gente hace transformaciones grandes en su vida cuando están enfermos y si alguien tiene una enfermedad muy severa, cambia el estilo de vida por completo. Ahora, la enfermedad esta en el mundo y en la sociedad y esto debe ser usado como una oportunidad para la transformación. Es muy triste tener que llegar a ese punto para comenzar a hacer ese cambio. La globalización es inevitable, Internet, TV, etc... nos estamos convirtiendo en una comunidad global por el solo hecho tecnológico. El peligro de la globalización sin embargo, es que puede convertirse en un imperialismo cultural, por lo tanto, unos pocos países y corporaciones multinacionales muy poderosas van a querer controlar al mundo culturalmente y ese imperialismo cultural puede estar amenazando a la ira y puede estar haciendo sentir en muchas partes del mundo su supervivencia cultural amenazada.

En este proceso de globalizacion, lo importante es sentir mucho respeto hacia otros valores culturales y condiciones etnicas. Si nuestra evolución espiritual se mantiene al mismo ritmo que la tecnologica, entonces estamos a salvo... a lo mejor esta desgracia ocurrida contribuye a que eso suceda.

F.C. En su mas reciente libro traducido en español -Conocer a Dios-, me llama mucho la atención el planteamiento que ahí hace, soy de los que creo y esto es particular, que hemos vivido criados en una especie de selva, esperando que algún día alguien nos rescate, esperando que venga un helicóptero a salvarnos... y de alguna manera que el jefe de dicho rescate es Dios... y eso nos ha hecho ver a Dios muy lejos, muy distante y como distraído siempre de nuestra propia realidad. Creo que una nueva visión de Dios, una visión de Dios como esencia y mucho mas cercana, pueda ayudarnos en este re-encuentro.

D. CH. Nuestra idea de Dios por lo general se basa en nuestro estado de conciencia cuando nuestro sistema nervioso esta en el proceso de respuesta de la agresión y la huida, estamos asustados, aquí proyectamos a Dios como un Dios protector. Cuando estamos en la etapa de respuesta del ego, que es la re-activa, proyectamos a un Dios todo poderoso y controlador. Cuando tenemos paz interna Dios es el redentor. Cuando somos intuitivos Dios es comprensión. Cuando somos creativos Dios es el gran creador. Cuando somos Visionarios Dios se nos manifiesta como Milagros. Y cuando nos conectamos con la Fuente ----Dios lo es Todo!!!...

F.C. En -El Camino hacia el Amor- usted habla de un concepto de misticismo a través de la relación de pareja... donde dice que una persona enamorada es la persona mas cercana a una experiencia mística --Podemos hablar entonces que es la relación de pareja el camino mas cercano a evolucionar y entender cosas dentro de nosotros?

D. CH. La relación de pareja es la mejor forma de encontrar la divinidad. Enamorarse románticamente es una experiencia espiritual; cuando uno se enamora, se confunde, pierde sus certezas habituales y ese es el primer paso... es una sensación de ser vulnerable y estar expuesto, de estar dispuesto a la transformación, de tener el corazón liviano y de tener una canción dentro de uno.

F.C. Y dentro de ese panorama Por que la relación se torna tan difícil, cuesta arriba y a veces nos lleva a soltar tanto sufrimiento?

D. CH. Muchas veces sucede esto porque confundimos la intimidad con apenas un aspecto de la intimidad que es el placer sexual. En una verdadera relación el amor pasa por las siguientes etapas: atracción, encantamiento, comunión, intimidad, sexualidad, rendirse, desapegarse y finalmente el éxtasis.

F.C. -Las Siete leyes espirituales del Éxito, leyes que son simples, cercanas y son fáciles de entender; yo quisiera que nos explicara esto con mas expansión ya que tienen que ver con el estar aquí y ahora. Ese estar aquí y ahora nos cuesta mucho entenderlo. Que es y como se logra?

D. CH. Así como en este momento que tu me estas escuchando, ten conciencia de quien esta escuchando, siente esa presencia -esa es tu alma, tu espíritu! el único obstáculo para tu espíritu, tu alma o Dios, es el tiempo y el tiempo esta en tu imaginación, en el pasado, en el presente, en el futuro... si yo te pregunto -hay algo malo en este momento? la respuesta es no, toda inseguridad en el presente es la preocupación por la seguridad futura; separa la situación del momento... la situación se transforma pero el momento es eterno... permanece en ese momento y siente la presencia de Dios.

F.C. Siete Leyes espirituales para Padres es un libro que básicamente habla que la educación de un hijo, mas que difícil es comprometida, porque se basa en el compromiso del padre consigo mismo, en lugar de estar viendo como lo hace bien es mejor ver como se es mejor. Yo quisiera que nos expandiera mas ese tópico.

D. CH. Los niños son sensibles, intuitivos y creativos... si quieres influenciar a un niño puedes hacerlo fácilmente diciéndole cuales son las cosas correctas y tienes que ser tu un ejemplo de eso; entonces te escucharan, de otra manera ellos tienen la capacidad para ver a través de la hipocresía. La otra cosa es nunca tratarlos como niños sino como iguales. De hecho ellos son los mejores maestros porque tienen la inocencia y la creatividad y la sabiduría ancestral, para nada están condicionados y nunca usan una mascara social. En la ausencia de esa mascara social el espíritu sale y brilla. Yo decía a mis hijos que ellos son un regalo del universo y que para mi es un privilegio tenerlos. Si comienzas como niños de esa manera le contribuyes una autoestima. Toda falta de creatividad en tu vida posterior es falta de autoestima propia. Autoestima nunca viene de construir el ego, autoestima de entrar en contacto con el espíritu.

F.C. Los duelos, cuando no comprendemos la muerte, no comprendemos la ausencia, queremos eternizar las cosas y por supuesto la sensación de perdida es una de las que mas paraliza al ser humano, como podemos apoyar a la gente a vivir el duelo y a salir de el?

D. CH. Tenemos que estar preparados para la muerte en cualquier momento de nuestras vidas. Si veo por encima de mi hombro, la muerte me esta siguiendo y desde que la vi la ultima vez esta mas cerca. Si estas consciente de tu propia mortalidad y del hecho de que la muerte esta detrás de ti persiguiéndote, tu vida se va a convertir en algo muy mágico, porque entonces, vas a ser capaz de prestarle atención a lo que es verdaderamente importante en tu vida... como el amor... y reconoces que la vida es impermanente, todo es perecedero y mientras mas perecedero y más frágil, mas bello y mas valioso es. Mientras lo tienes amalo y reconoce que va a llegar el momento de dejarlo partir, por lo tanto ni te apegues, ni te aferres; es como aguantar la respiración, si aguantas mucho tiempo te sofocas.

F.C. Tengo dos temas de los que quiero saber su punto de vista, ellos son el éxito y el perdón. Quiero saber que significa el perdón para Deepak Chopra, como proyectarlo y como vivir una vida coherente.

D. CH. El perdón es básicamente la ausencia de juicio, es como cuando uno ve a una persona y nunca siente la necesidad de juzgarlo, criticarlo, etiquetarlo, cuestionarlo, catalogarlo, eso es el perdón... ser un buen observador sin necesidad de crear una valoración o evaluación moral sobre lo que se esta observando. Es también ver hacia adentro y darse cuenta de que el pecador y el santo están dentro de ti, lo sagrado y lo profano están en ti... por eso Cristo dice "el que este libre de pecado que lance la primera piedra".

F.C. Y cuando albergamos un resentimiento hacia algo o alguien y que es una especie de fantasma que se adueña de nuestra vida, cual es el camino mas rápido para salir de eso?

D. CH. Hay una oración que dice que cada decisión que yo tomo es una elección entre un pesar y un milagro puedo escoger el milagro o el dolor.

F.C. El éxito es un tema contemporáneo, es un tema que se ventila y se aborda con mucha fuerza... en este hombre que ponemos nuestro grano de arena porque lo imaginamos en nosotros mismos, como ve Chopra el éxito?

D. CH. El éxito es la habilidad de amar y ser compasivo, es la habilidad de experimentar el goce y compartirlo con los demás y es esa sensación de conexión con la parte creativa del universo y es la progresión de metas que bien valen la pena... y también es abundancia material. La mayor parte de la gente no son materialistas en nuestra sociedad. El verdadero materialismo es una experiencia espiritual, eso implica tener una relación sensual con ese universo material. En nuestra sociedad la gente por lo general gasta el dinero que todavía no ha ganado para comprar cosas que para nada necesita y para impresionar a gentes que no le agradan, eso nunca es materialismo, eso es simplemente conseguir cosas y esta es una expresión de inseguridad espiritual.

F.C. Qué ciudad del mundo llevas en el corazón y te conmueve mucho?

D. CH. La selva Tropical de Costa Rica.

F.C. Si estuvieras en Costa Rica y existiera una tienda de virtudes, que comprarías allí?

D.CH. Solo una: AMOR...!!

 Silvia Garcia... a la Web  Gracias!!!

  ***

CREAR LA REALIDAD

El poder de las imágenes mentales: ¿Ficción o realidad?

Si las imágenes que tus palabras forman son parte del mecanismo que tu mente utiliza para atraer aquello que será parte de tu vida, como lo sugiere la ley de la atracción, tiene sentido descubrir que tanto es ficción y que tanto es realidad.

Diversos estudios han demostrado que las imágenes que formamos en la mente son tan poderosas que fácilmente logran provocar respuestas en el organismo. El origen de este fenómeno fue descubierto por Steven la Berge, doctor en psicología de la Universidad de Stanford, quien dirigió un gran número de experimentos que demostraron que una imagen en la mente activa el sistema nervioso de igual manera que lo haría llevar a cabo la acción correspondiente.

La Berge demostró que el cerebro era incapaz de distinguir entre una experiencia real y una experiencia vivamente imaginada. En otras palabras, si piensas en cualquier cosa y logras asociar con este pensamiento imágenes sensorialmente ricas en color, sabor, olor y emociones, tu sistema nervioso y tu cerebro no logran discernir si lo que estás experimentando está sucediendo en realidad o simplemente lo estás imaginando. Para tu mente es como si fuese realidad, así sólo lo estés imaginando.

John Roger, autor del libro: "Usted no puede darse el lujo de tener un pensamiento negativo", utiliza un ejemplo bastante interesante para ilustrar este punto, y quiero pedirte que sigas por un momento este ejercicio para que puedas apreciar el poder que un pensamiento puede tener sobre ti.

Varios estudios científicos han comprobado que existen conexiones directas entre la parte del cerebro donde guardamos imágenes mentales y la del sistema nervioso que controla actividades involuntarias como la respiración, el ritmo cardíaco y la presión arterial. Nuestro sistema nervioso, a su vez, está conectado con ciertas glándulas como la pituitaria -glándula responsable de la producción y liberación de hormonas que actúan en diferentes partes del cuerpo-, lo cual significa que una imagen puede, potencialmente, impactar a todas las células de nuestro cuerpo.

Por ejemplo, quiero pedirte que en la medida en que leas este párrafo, pienses en un limón, quiero que lo visualices y lo dibujes en tu mente lo más claramente posible. Busca asociar todo tipo de sensaciones con esta imagen. Si es necesario, para de leer por unos instantes para tratar de construir la mejor imagen mental de un limón que te sea posible. Trata de evocar su olor, textura y sabor. Dibuja en el telón de tu mente la imagen más clara que puedas tener de este limón. Ahora, imagínate tomando un cuchillo y cortando este limón en dos mitades. Visualízate sacando las semillas del limón con la punta del cuchillo. Tómalo, llévalo cerca de tu nariz y aspira el olor de ese limón recién cortado. ¿Puedes olerlo? Finalmente, quiero que te imagines exprimiendo todo su jugo en tu boca y mordiendo su pulpa.

No sé que te esté ocurriendo en este preciso instante, pero si realizaste el ejercicio, visualizando lo que te estaba describiendo, es posible que hayas experimentado la respuesta de tus glándulas salivares ante esta imagen.

¿Ves? Tus glándulas salivares responden a este pensamiento de un limón tal como si la acción descrita hubiese ocurrido. Este simple pensamiento ha ocasionado una respuesta fisiológica en tu organismo que para tu mente subconsciente tiene sentido, ya que la saliva producida tiene como objetivo neutralizar el ácido que contiene el limón. Esto demuestra que tu mente ha sido incapaz de reconocer que las imágenes que está procesando no representaban un hecho que estuviese ocurriendo sino que eran simplemente un hecho imaginario.

De la misma manera, si tienes hambre y piensas en un suculento plato de comida, tu estómago responde segregando jugos gástricos tal como si estuvieses comiendo. Ni siquiera necesitas ver la comida o percibir su olor para que esto suceda; el simple hecho de pensar en ésta hace que tu cerebro actué produciendo los ácidos gástricos que ayudarán a digerirla, lo que quiere decir que ha sido incapaz de reconocer que lo que está procesando es sólo una imagen y no la comida en si.

Seguramente, alguna vez has visto en una película de suspenso o de terror una escena en la cual un asaltante está a punto de atacar a otra persona. El cerebro te pone a ti en medio de esta situación que, de hecho, ya es rica en estímulos sensoriales puesto que la estás viendo y oyendo y no tienes que imaginarla. Tu cerebro envía mensajes a tu organismo que te hacen reaccionar como si en realidad estuvieses en medio de esta situación. De repente, tus manos comienzan a sudar, palideces y hasta el ritmo cardíaco puede subir. Así que como ves, las imágenes mentales tienen un gran poder de sugestión.

En otro estudio, se les pidió a un grupo de personas que imaginaran que iban a caminar del punto A al punto B, en una calle conocida por ellas. En este experimento, los participantes cerrarían los ojos, caminarían mentalmente dicho tramo; al llegar al punto B dirían "ya llegué" y abrirían sus ojos. A una parte del grupo se le pidió que imaginaran que iban a caminar dicho tramo cargando una bala de cañón en las manos, mientras que al segundo grupo se le pidió que caminaran la misma distancia cargando un libro.

Aunque parezca difícil de creer, el primer grupo tardó mucho más tiempo en recorrer mentalmente aquella distancia. ¿Por qué? El peso irreal de la bala de cañón que imaginaron cargar a lo largo de aquel tramo, les había hecho caminar mucho más lentamente que al segundo grupo. Lo interesante es que ellos no recibieron instrucciones para caminar más despacio ni tenían por qué haberlo hecho. Hubiesen podido optar por caminar normalmente o más rápido, pero su mente procedió de la única manera posible ante el hecho de cargar una pesada bala de cañón.

Todos estos ejemplos son señal de que tu cerebro ha sido incapaz de entender que éstas no han sido vivencias reales sino únicamente situaciones imaginarias.
Lo que quiero que entiendas de todos estos ejemplos es que tu cerebro piensa en imágenes y este poder de transformar las palabras en imágenes que logran afectar tus funciones fisiológicas, tus emociones y tus acciones, lo puedes utilizar para edificar tu éxito o para construir tu fracaso. Funciona igual de bien tanto para lo uno como para lo otro.

Los resultados de estos experimentos nos ayudan a entender de dónde proviene el poder del cual habla la ley de la atracción. Pero también nos presenta una importante responsabilidad, el prestar atención a las imágenes que puedan estar dibujando las palabras que utilizamos. Recuerda que tu diálogo interno puede convertirse en tu mejor aliado o en tu peor enemigo.

Cuando saboteamos nuestro éxito con nuestro propio diálogo mental

La persona promedio habla consigo misma, ya sea mentalmente o en voz alta, un total de catorce horas diarias. ¿Te puedes imaginar esto? Más de la mitad del día estás hablando contigo mismo. Virtualmente, durante cualquier actividad externa que realices, tu diálogo interno nunca se detiene. Este eterno diálogo mental entre tu consciente y tu subconsciente ocurre mientras conduces tu automóvil, cuando estás trabajando o descansando, comiendo, hablando, escuchando e, inclusive, durmiendo.

Siempre estás analizando el resultado de algo que hayas hecho con anterioridad: estás peguntándote que vas a hacer más tarde, revisando tus metas, juzgando y formándote opiniones de otras personas o criticando tu propio comportamiento.

Hablar con uno mismo, meditar, reflexionar, cavilar o cuestionarse, es una forma de programar y reprogramar nuestra mente, de afirmar nuestros valores, de establecer creencias o ideales acerca de diferentes situaciones o personas, o de formar opiniones acerca de nosotros mismos, de nuestro potencial o de nuestras debilidades.

Puesto que ese diálogo interno es el mecanismo mediante el cual programamos nuestra mente, y creamos la imagen mental del futuro que deseamos edificar, tiene sentido el prestar atención a lo que estamos haciendo con esas catorce horas diarias de diálogo mental.

Sorprendentemente, varias investigaciones han mostrado que más del 80% de este diálogo interno es negativo, pesimista, contraproducente y, seguramente, nos impide utilizar nuestro verdadero potencial.

Leíste bien, la gran mayoría de nosotros se encarga de sabotear su propio éxito con su diálogo interno. ¿Cómo? Muy fácil; estudiantes que van a presentar un examen o una prueba con la seguridad de que no la van a aprobar; personas que se presentan a una entrevista de trabajo con la absoluta certeza de que no serán aceptados; vendedores que visitan a sus clientes para presentarles un nuevo producto, pero inconscientemente están seguros que serán rechazados.

Tan absurdo como pueda parecer, muchas personas emplean gran parte de su día pensando en cientos de problemas que aún no han sucedido, pero pueden llegar a suceder, repasando mentalmente sus debilidades, recordando errores pasados y caídas, ensayando una y otra vez los fracasos que desesperadamente buscan evitar, o peor aún, interiorizando falsas creencias acerca de su propio potencial. Es increíble que tantas personas sean víctimas de este comportamiento irracional. Emplean casi la mitad de su día propinándose penosos castigos mentales que lo único que logran es mantenerlas atadas a la mediocridad de la cual quieren salir.

Recuerda que la ley de la atracción estipula que atraeremos hacia nosotros todo aquello en lo que concentremos nuestro pensamiento de manera constante y persistente. ¿Qué podemos atraer hacia nuestra vida si el 80% del tiempo lo dedicamos a enfocarnos en nuestras caídas, debilidades y temores? Curiosamente, gran parte del auto sabotaje ocurre de manera inconsciente. No lo hacemos porque deseemos hacernos daño. Es más, en muchas ocasiones es el resultado de buenas intenciones.

Un ejemplo sobre cómo nuestra mente puede convertirse en nuestro peor enemigo es observando lo que sucede habitualmente cuando estamos empeñados en que algo salga excepcionalmente bien. Generalmente, comenzamos a pensar en lo que tenemos que hacer para que todo salga bien y, de paso, pensamos en todo lo que no debemos hacer. Lo curioso es que entre más pensamos en lo que no debemos hacer, más fuerza gana esta imagen en nuestra mente. Es como si entre más dijéramos "no podemos equivocarnos en tal cosa", más nos visualizáramos equivocándonos. De repente nos invade el pánico ante la inminente posibilidad de equivocarnos, que ahora aparece más real que nunca.

Es común ver éste comportamiento entre aquellos que deben hablar frente a un grupo de personas, especialmente si es de manera inesperada. Hablar en público es uno de los mayores temores de la persona promedio. Tanto es así que para muchos, el hacerlo, se encuentra más arriba que el temor a la muerte en su lista de miedos ¿Te puedes imaginar esto? Ellos aseguran que preferirían morir antes de tener que hablar en público. No es una exageración; trata de obligarlos a hablar en público y te darás cuenta del temor tan aterrador que les produce esta idea. Su estado mental cambia instantáneamente, comienzan a sudar, se les aceleran los latidos del corazón, se les debilitan las piernas al punto que muchos de ellos llegan a desmayarse.

En cierta ocasión, en una de mis conferencias sobre la comunicación efectiva, le dije a la audiencia que en unos minutos iba a escoger a una persona para pasar al frente del escenario a hablarnos sobre lo que hacía en su trabajo. Después de unos minutos comencé a caminar hacia ellos, pretendiendo buscar al afortunado voluntario que tendría que hablar ante las 600 personas que se encontraban presentes. Después de un momento, paré la búsqueda y anuncié que no llamaría a nadie y que mi verdadero propósito era que analizáramos las reacciones iniciales que experimentaron en su mente cuando hice el anuncio.

Algunas personas confesaron estar felices de poder participar y hasta levantaron la mano para que los escogiera a ellos. Sin embargo, muchos confesaron que habían comenzado a rezar para que no fueran ellos las víctimas; algunos experimentaron tal estado de pánico que llegaron a pensar en retirarse del salón, inventarse una salida repentina al baño o esconderse bajo la mesa.

A estas personas les pregunté: "¿Qué pasó por tu mente cuando hice aquel anuncio?" Algunos de ellos me confesaron que inmediatamente después de haberlo escuchado, ya habían construido imágenes en su mente en las que veían sus piernas temblando, sus manos sudorosas y sus rostros pálidos. Se veían hablando incoherentemente ante 600 extraños, olvidando hasta su nombre sin encontrar cómo articular la más sencilla de las ideas.

Algunos describían cómo, entre más se repetían a sí mismos "¡no me van a temblar las piernas! ¡No me van a temblar las piernas!, más veían sus piernas temblando. Y de esta misma manera, millones de personas sabotean cada día sus posibilidades de éxito. Sin quererlo, visualizan todo lo que puede salir mal, que es precisamente lo que quieren evitar. Pero entre más piensan en ello, más reales se vuelven estas imágenes. De repente, comienzan a escuchar voces internas que les dicen: "¿Qué vas a hacer? ¿Se te olvidó lo pésimo que eres hablando en público? ¡Vas a hacer el ridículo! ¿Has olvidado aquella ocasión en que tu mente se quedó en blanco y por poco te desmayas?" Todas estas imágenes, producto de su diálogo interno, no sólo no les permiten hacer un buen trabajo, sino que reafirman aún más profundamente la idea de que no sirven para hablar en público.

No sé si te has encontrado alguna vez en una situación similar, cuando debido al diálogo interno errado, tú mismo te has encargado de poner en tu mente programas mentales que te limitan, te paralizan y te hacen sentir incapaz. El resultado de este círculo vicioso es por lo general una pobre autoestima y la atracción de todo aquello que buscábamos evitar. Así que vale la pena detenernos a pensar qué clase de imágenes estamos dibujando en nuestra mente y en la mente de los demás con nuestro diálogo interno y externo.

Si le decimos a un niño que es "un fracasado" o "un bueno para nada", ¿qué clase de imágenes formará este niño en su mente? y, más importante aún, ¿cómo lo afectarán dichas imágenes? Muchos padres prestan poca atención a esto sin pensar que sus palabras son órdenes que tienen la capacidad de programar la mente de sus hijos. Así que mantén siempre presente la relación palabra-imagen, porque esta relación te afecta y muchas veces puede ser la semilla de una pobre autoestima.

Muchas personas generan imágenes internas de fracaso y escuchan voces interiores que les recuerdan constantemente sus debilidades; dos procesos mentales que los conducen por adelantado al fracaso porque los obligan a visualizar precisamente lo que no desean.

¿Ves los efectos tan devastadores que pueden tener estas imágenes que nosotros mismos hemos creado con nuestro diálogo interno? Esta es quizás una de las consecuencias más significativas de la ley de la atracción: aquellas expectativas que nos encargamos de formar en nuestra mente terminan siendo profecías hechas realidad.


de la Web


EL MISTERIO DE LAS RELACIONES - OSHO

Amado Osho, ¿podrías hablamos sobre nuestros compañeros de vida: nuestras esposas, nuestros maridos y nuestros amantes? ¿Cuándo debemos perseverar con un compañero, y cuándo tendríamos que abandonar una relación porque no hay esperanzas, o porque es destructiva?


¿Están nuestras relaciones influenciadas por vidas anteriores?

La relación es uno de los misterios. Y, como existe entre dos personas, depende de ambas. Cuando dos personas se encuentran, se crea un mundo nuevo. Con sólo reunirse, un nuevo fenómeno adquiere existencia, sin haber estado antes, sin haber existido nunca antes. Y, a través de ese nuevo fenómeno, ambas personas cambian y se transforman.

Sin relaciones, eres una cosa; con relaciones, te transformas de inmediato en otra cosa. Algo nuevo ha sucedido. Una mujer, al convertirse en amante, ya no es la misma mujer. Un hombre, cuando es padre, ya no es el mismo hombre. Un niño nace, pero dejamos completamente de lado un punto: en el momento en que nace el niño, también nace la madre. Ésta no existía antes. Existía la mujer, pero no la madre. Y la madre es algo absolutamente nuevo.

La relación es creada por ti, pero luego, a su vez, la relación te crea a ti. Dos personas se encuentran; esto quiere decir que dos mundos se encuentran. No es algo simple, sino muy complejo, de lo más complejo. Cada persona es un mundo en sí misma, un complejo misterio, con un largo pasado y un eterno futuro.

Al comienzo, sólo se reúnen las periferias. Pero, si la relación gana intimidad, se torna más cercana, más profunda, entonces, poco a poco, comienzan a unirse los centros. Cuando se unen los centros, se denomina amor. Cuando se encuentran las periferias, hablamos de “conocidos”. Muchas veces comienzas por llamar amor a tu “conocido”. Estás entrando en una falacia. Ese conocimiento no es el amor.

El amor es muy raro. Llegar al centro de una persona es pasar por una revolución interior porque, si quieres acceder al centro de una persona, tendrás que permitir que también ella acceda a tu centro. Deberás volverte vulnerable, absolutamente vulnerable, abierto. Es un riesgo. Permitir que alguien acceda a tu centro es riesgoso, peligroso, porque nunca sabes qué te hará esa persona. Y, una vez que se conocen todos tus secretos, una vez que lo que ocultas se descubre, una vez que estás completamente expuesto, nunca sabes
qué te hará la otra persona. Hay temor allí: por eso nunca nos abrimos.

Con sólo tener un “conocido”, pensamos que el amor se ha producido. Se unen sólo las periferias y creemos que nos hemos reunido. Tú no eres tu periferia. En realidad, la periferia es el límite en el cual terminas, sólo la cerca que te rodea; no coincide contigo. La periferia es el lugar donde tú terminas y el mundo comienza. Hasta los maridos y las esposas que han vivido juntos muchos años pueden no ser más que conocidos. Pueden no haber conocido al otro por completo. Y, cuanto más tiempo vives con alguien, tanto más olvidas que los centros no se han conocido.

Entonces, lo primero que es necesario comprender es que no hay que confundir el conocimiento con el amor.

Puedes hacer el amor, puedes tener un vínculo sexual, pero el sexo también forma parte de la periferia. Si los centros no se encuentran, el sexo es sólo la reunión de dos cuerpos, y el encuentro de dos cuerpos no es tu encuentro. Así, el sexo no es sino una relación de conocimiento: física, corporal, pero relación de conocimiento únicamente puedes permitirle a alguien acceder a tu centro cuando no estás asustado y no sientes pánico.

Entonces, te digo que hay dos tipos de vida: una, guiada por el miedo; otra, guiada por el amor. La vida que se guía por el miedo nunca puede conducirte a una relación profunda. Permaneces asustado, y al otro no se le puede permitir, no se lo puede autorizar a llegar hasta tu mismo centro. Dejas que el otro llegue hasta un punto, y luego se levanta una pared y todo se detiene.

La persona que se guia por el amor es el religioso. Una persona guiada por el amor es alguien que no le tiene miedo al futuro, que no le teme al resultado ni a las consecuencias, alguien que vive aquí y ahora.

Por eso, Krishna le dijo a Arjuna en el Gita: “No te preocupes por el resultado. Eso es lo que hace una mente, en este contexto, es conocimiento superficial, trato social, mera cercanía física que se guía por el miedo. No pienses en qué resultará de ello. Sólo quédate allí y actúa en forma íntegra. No calcules. Un hombre que se guía por el miedo está permanentemente calculando, planificando, haciendo arreglos, protegiéndose. Y así malgasta toda su vida.”

He oído la historia de un viejo monje zen. Estaba en su lecho de muerte. Había llegado su último día, y declaró que esa noche dejaría de existir. Entonces, los seguidores, los discípulos, los amigos comenzaron a llegar. Se reunía gente de lugares lejanos y remotos.

Uno de sus viejos discípulos, al oír que el maestro iba a morir, corrió al mercado. Alguien preguntó:

-El maestro está muriendo en su cabaña, ¿por qué corres hacia el mercado?

El viejo discípulo dijo:

-Sé que a mi maestro le encanta cierto tipo de tortas; así que se la voy a comprar.

Fue difícil encontrar esa torta, porque ya no estaba de moda, pero a la noche, de alguna manera, la había conseguido. Llegó corriendo con la torta. Y todos estaban preocupados: el maestro parecía estar esperando a alguien. Abría los ojos, miraba y volvía a cerrarlos. Y, cuando llegó el discípulo, dijo:

-Bien, has llegado. ¿Dónde está la torta?

El discípulo sacó la torta, y se puso muy contento cuando el maestro preguntó por ella. Agonizando, el maestro tomó la torta en la mano, pero su mano no temblaba. Estaba muy viejo, pero la mano no le temblaba.

Entonces, alguien preguntó:

-Estás muy viejo y estás a punto de morir. Estás por exhalar tu último aliento, pero ¿no te tiembla la mano…?

El maestro respondió:

-Yo nunca tiemblo, porque no tengo miedo. Mi cuerpo se volvió viejo, pero yo aún soy joven, y seguiré siéndolo aun cuando el cuerpo ya no esté.

Entonces, dio un mordisco y comenzó a masticar la torta. Y entonces alguien inquirió:

-¿Cuál es tu mensaje, maestro? Nos dejarás pronto. ¿Qué quieres que recordemos?

El maestro sonrió y dijo:

-¡Ah! Esta torta es deliciosa.

Éste es un hombre que vive en el aquí y ahora. El momento siguiente carece de significación. En este momento, la torta está deliciosa.

Si puedes estar en este momento, en este presente, con plenitud, sólo entonces podrás amar. El amor es un florecimiento extraño. Sólo sucede de vez en cuando. Millones y millones de personas viven con la falsa actitud de ser amantes. Creen que aman, pero se trata sólo de su creencia.

El amor es un florecimiento raro. A veces, sucede. Es raro porque sólo puede producirse cuando no hay temor; nunca antes. Esto quiere decir que el amor puede ocurrirle sólo a alguien profundamente espiritual, a alguien religioso. El sexo es posible para todos; el conocimiento es posible para todos. Pero no el amor.

Cuando no tienes miedo, no hay nada que ocultar. Entonces, puedes estar abierto, puedes retirar todas las fronteras y puedes invitar al otro a entrar hasta tu centro mismo. Y recuerda: si permites que alguien penetre en ti tan profundamente, el otro te dejará penetrar en él o en ella pues, cuando le abres la puerta a alguien, se genera confianza. Cuando no tienes miedo, el otro pierde los temores.

En tu amor, siempre hay miedo. El marido teme a la esposa, y la esposa le teme al marido. Los amantes siempre están temerosos. Entonces, no se trata del amor, es sólo un acuerdo entre dos personas temerosas que dependen la una de la otra, peleando, explotando, manejando, controlando, dominando, poseyendo. Pero no es el amor.

El amor es difícil. Es necesario deshacerse del miedo. Y esto es lo extraño: que estás tan asustado y no tienes nada que perder.

Kabir dijo en alguna parte: “Analizo a la gente. Están muy asustados, pero no llego a entender por qué, dado que no tienen nada que perder.”

Dice Kabir: “Son como alguien que está desnudo, pero que nunca toma un baño en el río, porque le da miedo: ¿dónde secará su ropa? Ésta es la situación en la que te encuentras: estás desnudo, sin ropa, pero siempre te preocupas por la ropa.”

¿Qué tienes para perder? Nada. Este cuerpo te será arrebatado por la muerte. Antes de que la muerte te lo quite, bríndalo al amor. Todo lo que tengas te será quitado por la muerte. Antes de que te lo saquen, ¿por qué no compartirlo? Es la única manera de poseerlo. Si eres capaz de compartir y de dar, eres el maestro. Te lo van a quitar. No hay nada que puedas retener para siempre. La muerte lo destruirá todo.

Entonces, si me sigues bien, la lucha es entre la muerte y el amor. Si puedes dar, no habrá muerte. Antes de que puedan quitarte algo, ya lo has brindado, habrás hecho un regalo.

No puede haber muerte. Para un amante, no hay muerte.

Para alguien que no es amante, cada momento es muerte, porque en todo momento algo le es arrebatado. El cuerpo va desapareciendo, y él pierde en cada instante. Y luego llegará la muerte y todo será aniquilado.

¿Qué es el temor? ¿Por qué estás tan asustado? Aunque todo se sepa de ti y seas como un libro abierto, ¿por qué temer? ¿Cómo puede hacerte mal? Sólo falsas concepciones, sólo condicionamientos sociales: que tienes que esconder cosas, que tienes que protegerte, que tienes que tener una actitud constantemente hostil, que todos son enemigos, que todo el mundo está en contra de ti.

¡Nadie está en contra de ti! Aun cuando sientas que alguien está en contra de ti, tampoco lo está, pues todas las personas se preocupan por sí mismas, no por ti. No hay nada que temer. Tienes que descubrir esto antes de que pueda aparecer una relación auténtica. No hay nada que temer.

Medita acerca de ello. Y, después, permite que el otro entre en ti, invítalo. No crees barreras en ninguna parte; vuélvete un pasadizo siempre abierto, sin cerraduras, sin puertas, sin puertas cerradas. Así, el amor se hace posible.

Cuando se reúnen dos centros, hay amor. El amor es un fenómeno químico; igual que cuando se unen el hidrógeno y el oxígeno, y se crea algo nuevo: el agua. Puedes tener hidrógeno, puedes tener oxígeno pero, si tienes sed, no te servirán de nada. Puedes tener todo el oxígeno que quieras, todo el hidrógeno que quieras, pero la sed no se te pasará.

Cuando se reúnen dos centros, se crea algo nuevo. Eso nuevo es el amor. Es igual al agua. La sed de muchas, muchas vidas, se satisface. De repente, te pones contento. Ése es un índice visible del amor: te pones contento, como si hubieras conseguido todo. No hay nada que lograr ahora; has alcanzado el objetivo. No haymás objetivos, el destino se ha cumplido. La semilla se ha transformado en flor: su florecimiento fue completo.

Un contento profundo es el signo visible del amor. Cada vez que una persona está enamorada, está profundamente contenta. El amor no se puede ver sino a través del contento, la profunda satisfacción que lo rodea… su misma respiración, cada uno de sus movimientos, su existencia misma: alegre.

Tal vez te sorprenda que afirme que el amor te deja sin deseo, pero que el deseo va con descontento. Deseas porque no tienes. Deseas porque piensas que, si tuvieras algo, serías feliz. El deseo se genera en el descontento. Cuando hay amor, y dos centros se encuentran, se disuelven y se fusionan, y nace una nueva sustancia química, hay alegría. Es como si toda la existencia se hubiera detenido: no hay movimiento.

Entonces, el momento presente es el único momento. Y entonces puedes decir: “¡Ah! Esta torta está deliciosa.”

Ni siquiera la muerte significa nada para un hombre enamorado.

Por eso te digo que el amor te dejará sin deseo. No tengas miedo, abandona tus temores, ábrete. Permite que otro centro acceda a tu centro interior. Renacerás a través de ello, se creará una nueva cualidad del ser. Si hay amor allí, tendrás verdaderamente por primera vez la sensación de que la existencia es divina y de que todo es una bendición. Pero hay que hacer mucho antes de que esto pueda suceder. Hay mucho que destruir antes de que esto pueda suceder. Debes destruir todo lo que genera barreras en ti.

Haz del amor un sadhana, una disciplina interior. No dejes que sea sólo algo frívolo. No permitas que se transforme sólo en una ocupación de la mente. No permitas que se vuelva únicamente una satisfacción corporal. Haz de él una búsqueda interior, y toma al otro como un ayudante, como un amigo.

Si has oído algo acerca del Tantra, sabrás que dice: “Si puedes encontrar un compañero, un amigo, una mujer o un hombre que esté dispuesto a desplazarse contigo hacia el centro interior, que esté dispuesto a llegar contigo al pico más alto de la relación, entonces esta relación se volverá meditativa. As!, a través de esta relación, alcanzarás la última relación. Entonces, el otro se transforma en una puerta.”

Déjame explicarlo: si amas a una persona, primero desaparece poco a poco la periferia de la persona, desaparece la forma de la persona. Te acercas cada vez más al interior, que no tiene forma. Poco a poco, la forma se torna vaga y desaparece. Y, si llegas a más profundidad, incluso este individuo sin forma comienza a desaparecer y a fundirse. Entonces, se abre el más allá. Así, ese individuo particular era sólo una puerta, una apertura. Y, a través de tu amado, encuentras lo divino. Por no poder amar, necesitamos tantos rituales religiosos. Son sustitutos, y sustitutos muy pobres. Una Meera no necesita un templo adonde ir. La existencia toda es su templo. Ella puede danzar ante un árbol, y éste se transforma en Krishna. Ella puede cantar ante un pájaro, y éste se vuelve Krishna. Ella crea su Krishna a su alrededor en cualquier parte. Su amor es tal que, mire adonde mire, se abre la puerta y se revela el Krishna, el ser amado se revela.

Pero la primera vislumbre siempre llega a través de un individuo. Es difícil estar en contacto con lo universal. Es tan grande, tan vasto, tan sin comienzo y sin final: ¿por dónde empezar? ¿Por dónde ingresar? El individuo constituye la puerta de entrada. Enamórate. Y no lo transformes en una lucha. Ten una gran indulgencia para con el otro, que sea sólo una invitación.

Permite que el otro entre en ti sin condicionamientos, y de repente el otro desaparece y Dios está allí. Si tu amante o tu amado no puede tornarse divino, entonces nada en el mundo puede volverse divino.

Así que no es una cuestión del hombre y la mujer únicamente. Ésa es una de las fuentes más profundas de lo divino, y es a la que accedes naturalmente, pero puede suceder desde otras fuentes. La clave fundamental es ésta: debes permitir que el otro ingrese hasta tu centro más profundo, al fundamento mismo de tu ser.

Pero nos seguimos engañando. Pensamos que amamos. Y, si piensas que amas, no hay posibilidad de que el amor se produzca: porque, si esto es el amor, entonces todo está cerrado. Haz nuevos esfuerzos. Trata de encontrar en el otro el ser real que está oculto. No tomes a nadie por seguro. Cada individuo es un misterio tal que, si sigues incursionando más y más en él, no tiene fin.

Pero nos aburrimos del otro, porque sólo la periferia, y siempre la periferia…

Estuve leyendo un relato. Un hombre estaba muy enfermo y probó todos los tratamientos posibles, pero nada le daba resultado. Entonces, acudió a un hipnotizador y éste le dio una oración, un mantra para repetir constantemente: “No estoy enfermo.” Durante al menos quince minutos por la mañana y quince minutos por la noche: “No estoy enfermo, estoy sano.” Y todo el día, siempre que lo recordara, debía repetirlo.

Después de unos días, comenzó a mejorarse. Y, en el lapso de unas semanas, estaba absolutamente bien.

Entonces, le contó a su mujer:

¡Esto fue un milagro! ¿Debería ir al hipnotizador por otro milagro más? Porque últimamente no siento apetito sexual, y la relación sexual prácticamente ha desaparecido. No hay deseo.

La mujer se puso contenta. Le dijo que fuera, ya que se sentía muy frustrada.

El hombre fue al hipnotizador. Volvió y su mujer le preguntó:

-¿Qué mantra, qué sugestión, te ha dado ahora?

El hombre no le respondió pero, en el lapso de unas semanas, su apetito sexual comenzó a retornar: comenzó a sentir deseo nuevamente.

La mujer estaba muy intrigada. Ella continuamente insistía con la pregunta, pero el hombre se reía y no decía nada. Entonces, un día (mientras él estaba en el baño, una mañana, haciendo su meditación, su mantra de quince minutos), intentó escuchar lo que decía.

Él decía:

-No es mi esposa, no es mi esposa, no es mi esposa.

Tenemos a la gente como algo seguro. Si alguien es tu esposa, se acabó la relación. Si alguien es tu esposo, se acabó la relación. Ahora no hay aventuras. El otro se transforma en una cosa, una mercancía. El otro ya no es un misterio para ser descifrado, el otro ya no es nuevo.

Recuerda que todo muere con la edad. La periferia siempre es vieja, y el centro es siempre nuevo. La periferia no puede seguir siendo nueva, pues a cada momento envejece, se pone rancia. El centro está siempre fresco y joven. Tu alma no es la de un niño, ni un hombre joven ni un viejo. Tu alma sólo es eternamente joven: no tiene edad.

Puedes experimentar con ella. Puedes ser joven, puedes ser viejo: sólo cierra los ojos y averígualo. Trata de sentir cómo es tu centro: ¿viejo?, ¿joven? Percibirás que el centro no es ninguna de estas dos cosas. Siempre es nuevo, nunca envejece. ¿Por qué? Porque el centro no pertenece al tiempo.

En el proceso temporal, todo se vuelve viejo. Nace un niño: el cuerpo ya empieza a envejecer. Cuando decimos que un niño tiene una semana de vida, significa que una semana de vejez ha penetrado en su cuerpo.

El niño ya ha transitado siete días que lo acercan a la muerte, ha cumplido siete días hacia la muerte. Se está dirigiendo hacia la muerte: más tarde o más temprano, habrá de morir.

Cualquier cosa que sucede en el tiempo, envejece. Desde el momento en que ingresa en el vector del tiempo, ya está envejeciendo. Tu cuerpo es viejo, tu periferia es vieja. No puedes estar eternamente enamorado de ella. Pero tu centro es siempre fresco, es eternamente joven. Una vez que estás en contacto con él, el amor es un descubrimiento de cada momento. Y entonces la luna de miel nunca termina. Si finaliza, no era una luna de miel. Era sólo una relación entre conocidos.

Y lo último que hay que recordar es que, en la relación de amor, siempre culpas al otro si algo sale mal. Si algo no va como debiera, el otro es el responsable. Esto destruye toda posibilidad de crecimiento futuro. Recuerda que siempre eres responsable, y cambia. Despréndete de tus cualidades que generan conflicto. Haz del amor una autotransformación.

Como dicen en los cursos para vendedores: el cliente siempre tiene razón. Me gustaría decirte que, en el mundo de las relaciones y del amor, tú siempre te equivocas y el otro siempre tiene razón. Y esto es lo que sienten los amantes: algo anda mal en mí si las cosas no andan como debieran. ¡Y ambos sienten lo mismo!

Así, las cosas evolucionan, los centros se abren, las fronteras se funden. Pero, si piensas que el otro está equivocado, te estás cerrando a ti y al otro. Y el otro también piensa que tú te equivocas. Los pensamientos son contagiosos. Si piensas que el otro está equivocado (aun cuando no lo hayas dicho, aun cuando sonrías y demuestres que no crees que el otro esté equivocado), el otro lo percibe a través de tu mirada, a través de tus gestos, a través de tu cara. Aun cuando seas un actor, un gran actor, y puedas componer tu cara, tus gestos, como quieras, también entonces tu inconsciente estará emitiendo señales todo el tiempo.-“Estás equivocado.” Y, cuando dices que el otro está equivocado, el otro empieza a sentir que eres tú quien se equivoca.

En esta sacudida, se destruye la relación y entonces la gente se cierra. Si le dices a alguien que está equivocado, comienza a protegerse, a defenderse. Así, se cierra. Siempre recuerda que, en el amor, siempre te equivocas. Y así abrirás la posibilidad, y el otro también sentirá lo mismo. Generamos la sensación en el otro.

Cuando los amantes están cerrados, de inmediato los pensamientos empiezan a pasar de uno al otro. Aun cuando no digan nada, aun cuando permanezcan callados, se comunican, El lenguaje está para quienes no aman. Para los amantes, el silencio es suficiente como lenguaje. Sin decir nada, siguen dialogando.

Si tomas al amor como un sadhana, no digas que el otro está equivocado. Simplemente trata de buscar: en alguna parte de ti, debe haber algún error; y deshazte de ese error. Va a ser difícil, pues va en contra del yo. Va a ser difícil, porque va a herir tu orgullo. Va a ser difícil, porque no serás dominante, posesivo; no te tornarás más poderoso a través de la posesión del otro. Esto destruirá tu yo: por eso va a ser difícil. Pero la destrucción del yo es la meta, el objetivo. Por donde te acerques al mundo interior (a través del amor, a través de la meditación, a través del yoga, a través de las oraciones), cualquiera sea el camino que elijas, el objetivo será el mismo: la destrucción del yo, el abandono del yo.

A través del amor, se lo puede conseguir muy fácilmente, ¡y es tan natural! El amor es lo natural. Todo lo demás resulta cada vez más artificial. Si no puedes abrirte paso al amor, será difícil que puedas abrirte paso a cualquier otra cosa. No pienses mucho en el futuro. Con el presente, alcanza. No pienses que la relación viene del pasado. Viene del pasado, pero no pienses en ello, porque, te complicarás. Haz las cosas más sencillas.

Hay continuidad: las cosas tienen una continuidad respecto de tus vidas anteriores; así que no niego este hecho, pero tampoco me siento sobrecargado por su peso. Esta continuidad se prolongará en el futuro, pero no pienses en ello. El presente es más que suficiente. Mastica la torta y exclama: “¡Esta torta está deliciosa! No pienses en el pasado ni en el futuro; ellos se ocuparán de sí mismos. Nada es discontinuo. Tuviste relaciones en el pasado. Amaste, odiaste, hiciste amigos y enemigos. Esto se prolonga; lo sepas o no, siempre estará allí. Pero, si comienzas a meditar acerca de esto, dejarás de lado el momento presente.

Entonces, piensa como si no hubiera pasado y como si no hubiera futuro. Este momento es todo lo que te es dado. Calcula como si este instante fuera todo. Compórtate como si este momento fuera todo, y calcula cómo puedes transformar tus energías en un fenómeno de amor, en este mismo instante.

Lo importante es estar aquí y ahora y encontrar tu camino. Si puedes encontrarlo a través de la relación, maravilloso. Si no puedes encontrarlo a través de la relación, encuéntralo en tu soledad. Éstos son dos caminos. El amor implica encontrar tu camino a través de la relación. La meditación, en soledad. El amor y la meditación: éstos son los dos caminos. Fíjate cuál es el que se adapta a ti. Luego, coloca todas tus energías en él y sigue ese camino.

Amado Osho, tus palabras son tan hermosas, que sentimos que otra comunicación se produce cuando nos hablas. ¿Te referirías a la comunicación silenciosa, y al modo en que podemos abrirnos a ella?

Siempre está allí. Mientras te hablo, también estoy “siendo” para ti. Conversar es relacionarme contigo a través del intelecto, y ser es relacionarme contigo con mi totalidad. Mientras me escuchas, si realmente estás escuchando, no se trata sólo de escuchar las palabras. Al escucharme, tu mente se detiene. Al escucharme, no estás pensando. Cuando no estás pensando, estás abierto. Y, cuando no estás pensando y tu mente no está en funcionamiento, comienzas a sentir. Entonces puedo abrumarte, puedo conmoverte y saciarte. Las palabras se utilizan sólo como un recurso.

Yo mismo no estoy muy interesado en las palabras. Pero tengo que hablar, pues ésta es mi sensación:

mientras hablo, tú permaneces callado. Si no hablo, sigues hablando por dentro y ya no estás en silencio. Si estuvieras en silencio sin que yo hablara, no habría necesidad de hablar. Estoy esperando el momento en que te sientes a mi lado, cerca de mí, sin pensar. Entonces no será necesario hablar, porque hablar es algo parcial.

Entonces puedo llegar a ti en mi totalidad, directamente, sin necesidad de que medien las palabras.

Pero, si te digo que te sientes en silencio a mi lado, no podrás sentarte en silencio. Continuarás charlando, seguirás hablando por dentro. Una conversación interior seguirá su curso. Para detener tu diálogo interior, tengo que hablarte, para que, mientras hablo, prestes atención. Mi charla es como el juguete que se le da a un niño, para que vaya y juegue con él, quedándose callado y absorto. Te ofrezco mis palabras como juguetes.

Juegas con ellas y, mientras lo haces, estás tan absorto que te quedas callado. Cada vez que se produce el silencio, puedo fluir hacia ti.

Las palabras pueden ser hermosas, pero nunca pueden ser la verdad. La belleza constituye un valor estético. Puedes disfrutarla, al igual que puedes gozar de una bella pintura, pero no sucederá mucho a partir de este placer. Es bueno mientras dura. Pero las palabras nunca son la verdad: no podrían serlo, por su naturaleza
misma. La verdad sólo puede ser comunicada en silencio. Pero ésa es la paradoja: aquellos que han insistido en que la verdad sólo puede ser comunicada en silencio, todos usaron palabras. Esto es una vergüenza, pero no se puede hacer nada al respecto. Es necesario usar las palabras para hacerte callar. El silencio es importante, y ese silencio te permitirá vislumbrar la verdad.

Aun si tienes vislumbres de verdad a través de mis palabras, esa vislumbre se produce a través de tu silencio y no de mis palabras. Aun si te sientes absolutamente seguro de que lo que digo es verdad, esa sensación de certeza absoluta proviene de tu silencio y no de mis palabras. Siempre que estás callado, allí está la verdad.

Siempre que mantienes un diálogo interior, el parloteo de mono continúa por dentro, pasas por alto la verdad que está siempre presente.

Cualquier cosa que yo haga (hablarte, ayudarte a meditar conmigo, forzarte a hacer catarsis, o convencerte de bailar, de festejar), cualquier cosa que yo haga tendrá un solo objetivo: ayudarte de alguna manera a que te calles pues, cuando estás en silencio, las puertas se abren: estás en el templo. El modo en que hagas silencio carece de importancia. Te quedas en silencio y entonces yo estoy dentro de ti y tú estás dentro de mí. El silencio no conoce fronteras. En el silencio, se produce el amor. Me he transformado en un amante para ti; tú te has vuelto un amante para mí. En silencio, ocurre todo lo que tiene significación. Pero producir el silencio es un arduo problema.

Por eso, no me interesa mucho lo que te digo. Me interesa más lo que te pasa cuando te digo algo, x, y, z. A veces, no dejo de contradecirme: hoy afirmo algo, y mañana digo otra cosa, porque lo que digo no es lo importante. Mis charlas no son más que poesía. No soy un filósofo. Tal vez sea un poeta, pero no soy un filósofo. Mañana diré otra cosa, y pasado mañana, otra distinta. Ése no es el punto. Mis afirmaciones pueden ser contradictorias, pero yo no soy contradictorio, porque hoy digo algo y te quedas callado; mañana afirmo algo totalmente contradictorio y te quedas callado; pasado mañana vuelvo a decir algo totalmente contradictorio (todo lo que he afirmado lo contradice), pero te quedas callado.

Tu silencio es mi coherencia. Soy coherente, siempre coherente: contradictorio en la superficie, pero la corriente interior sigue siendo la misma.

Y recuerda: si te digo lo mismo todos los días, no te quedarás callado. Te aburrirás y tu diálogo interior dará comienzo. Si sigo repitiendo lo mismo, esto se volverá viejo. Cuando algo es viejo, ya no necesitas escucharlo, o bien, aun sin escuchar, sabes lo que voy a decir, y puedes seguir con tu diálogo interior. Tengo que ser creativo al afirmar cosas, sorprendiéndote a veces. Pero una coherencia interna se mantiene: es para generar en ti el silencio, pues entonces puedo estar contigo y tú puedes estar conmigo. El amor, la verdad, pueden florecer allí.

Siempre que hay silencio, florece la verdad.

La verdad es un florecimiento del silencio.

Suficiente por hoy.

Mi Camino, El camino de las Nubes Blancas

de la Web



Título Original: My Way. The Way of the White Clouds
1978, Osho International Foundation.
Traducción: Vanina Cúccaro
Digitalizador: @ Salvador L (Ushuaia, Arg.)
L-03 – 22/08/03
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