CUENTO DE LOS TRES VESTIDITOS

Erase una vez…… en un lejano país…… un rey, que tenía una hija……y éste rey se estaba quedando pobre……Y pensó……casaré a mi hija con el rey vecino, que es muy rico y así yo volveré a disfrutar de las riquezas. Y llamo a su hija y le dijo: mira hija mía he decidido que te casaras con el rey vecino a nuestro reinado, que es muy muy rico y todos de esta manera saldremos ganando. La hija le indico que ella no conocía a aquel rey y que no podía ser que se tuviera que casar con alguien que no conocía, no estoy dispuesta ha consentirlo. El rey al oír todos estos argumentos de su hija, se enfado y le respondió: harás lo que yo te ordene, y he decidido que te casaras con él al llegar la primavera ,y vete haciendo
la idea, pues así será. La hija salió corriendo hacía su habitación, se sentía como una palomita que estuvieran estrujando y no sabía que hacer, siempre había obedecido a su padre, hasta este momento no había sentido nunca lo que era sentir que se estaba quemando y ni el agua podía ayudarla.
La princesa lloraba y en su cabeza resonaba, “qué puedo hacer” “qué puedo hacer”………………… y así desconsolada se durmió.
Pasaban los días………..el rey ya lo tenía todo enlazado con el que iba a ser su futuro yerno y resolvedor de sus infortunios….
Y la princesa, tuvo una … Me marchare a casa de mi tía que vive en el bosque, a ella le puedo explicar y me ayudara, y así lo hizo, cuando llego la noche y solo el viento se escuchaba por el castillo, y con mucho sigilo, se marcho…la princesa sentía miedo, era oscuro y hacía frío, nunca antes había hecho algo así, salir sola de esta forma, se sentía muy desvalida. Pero algo dentro de su la hacía seguir adelante con una resolución muy firme…. Y así se iba adentrando en el bosque donde vivía su querida tía, quién hacía muchos años había abandonado el reino, porque sus relaciones con su hermano no
eran en nada agradables para ella, siempre estaban discutiendo y como su hermano era el rey, ella debía también obedecer,

hasta que un día se marcho al bosque …….

La princesa se encontraba ya muy cerca de donde vivía su tía, y también estaba muy cansada, con hambre, con sed, y en voz bajita se decía… creo que me he perdido… me apoyare en este buen árbol un poquito y luego continuare.

La princesa se quedo brevemente dormida y su sueño le hablaba de que estaba muy cerca… y soñaba que el sueño la hacía más fuerte, y le daba gracias, diciéndole… si no es así no lo conseguiré……. Cuando despertó, miró a su alrededor y una sonrisa cubrió su boca, pues con los albores del alba vislumbraba la casa de su tía, y dentro de ella le latía el muy aprisa embargándola de seguridad y alegría….. y así llego a la puerta de su tan anhelada tía . Su tía la recibió con gran júbilo, hacía tantos años que no veía a su sobrina, debido a sus ingratas relaciones con su hermano, que casi lloro de felicidad, y no
podía dejar de darle besos y tocar su rostro… pero una vez recuperada de la estupenda sorpresa que acababa de recibir , la dijo : ¿Mucho ha tenido que cambiar tu padre, para dejarte venir a verme?. Veras tía, mi padre no sabe que estoy aquí… me he escapado de palacio. La tía quedo algo sorprendida, pero no demasiado, ya que ella había hecho lo mismo en otros tiempos.
La tía después de escuchar con mucha atención lo que le relataba su sobrina, le dijo: mi querida niña, entiendo muy bien como te sientes, pero he de decirte que aquí no te puedes quedar, pues este será el primer sitio dónde tú padre te hará buscar, te pido cariño mío que te vayas todo lo lejos que puedas ,y que una vez allí seas sencilla y muy diferente a como eres, olvidándote de dónde vienes pero sabiendo lo que persigues, y para ello te voy a dar unos regalos…. Y su tía le dio, una piel de oso, para que
se la pusiera y poder pasar inadvertida a cualquiera, incluso que los demás pudieran sentir al verla cierto menosprecio. También le dio tres vestidos…… Uno de la tierra y el sol….otro de la luna y las estrellas y otro del mar y los peces, a cual de ellos más hermoso.
La princesa se puso la piel de oso, y besando a su tía con lágrimas en los ojos, cogió su atillo y marcho sin rumbo pero sabiendo que había de ir lejos…………
Cuando ya oscureció se recostó en un árbol, y se sintió muy acompañada al mirar en el cielo de esa noche, infinidad de estrellas chispeantes, que la invitaban a dormir tranquila bajo su vigilancia… y suavemente se durmió.
Con los primeros rayos del despertó a su nuevo día, viendo cuesta bajo en el valle una granja, y hacía ella se dirigió, cuando llego, vió a un hombre y se le acerco para preguntarle si tenía trabajo para ella. El hombre la miro de arriba abajo, y se dijo para él, que mujer más rara y fea, y finalmente le dijo :¿sabes cuidar gansos? A lo que la princesa sin dudarlo contesto afirmativamente,.Y de esta forma consiguió su primer trabajo, cuidadora de gansos, a los cuales debía llevar todos los días al rio, luego antes de oscurecer los traería de regreso a su corral, vigilando que no faltase ninguno,
La princesa estaba contenta, sabía que haría bien su tarea pues los gansos le gustaban mucho y estar al aire libre también.

Al día siguiente coguió sus queridos y marcho al rio, los gansos estaban tranquilos y disfrutaban de la apacible tarde primaveral, por lo que la princesa pensó, ahora que no me ve nadie, voy a ponerme uno de los vestidos que me regalo mi tía, y así lo hizo, se quito la piel de oso,se lavo la cara, las manos, se peino, y se puso el vestido de la tierra y el sol, era un vestido hermosísimo, lleno de luz y armonía. Pero a lo lejos había un jinete que en viendo a la princesa decidió acercarse hacía ella. La princesa al ver de lejos venir a un jinete, rapidamente se quito el vestido lo guardo, se ensució la cara con barro y se puso su piel de oso. Entonces un le dijo: mujer donde ha ido esa bella dama que hace unos momentos se hallaba aquí, a lo que la princesa contesto: señor yo no se nada de bellas damas, aquí sólo estoy yo y mis gansos. Y el jinete algo confuso, dio media vuelta y se marcho.

El tiempo iba pasando, y la princesa se encontraba tranquila y agusto con sus amigos los gansos y la naturaleza que la envolvía, y en eso, que volvió a sentir deseos de probarse otro de los vestidos que le había regalado su tia, ahora se pondría, el de la luna y las estrellas y se quito la piel de oso, se lavo las manos, la cara, se peino y se puso el vestido,… hasta los gansos
se le acercaron como susurrandola, que bella eres. Pero de improviso volvió a ver la princesa que desde lo lejos se aproximaba un jinete, y rápidamente se quito el vestido, lo guardo, se ensucio la cara con barro y se puso la piel de oso…al poco tiempo llego un jinete que le dijo: No has visto una bella dama pasear por aquí. Y la princesa le respondió: señor, aquí sólo estoy yo y mis gansos, y nuevamente el jinete se marcho, pero esta vez algo más desconcertado.

La princesa todos los días seguía cuidando de sus amigos los gansos, y los llevaba al rio. Era un día de finales de verano, que la princesa se bañaba con los gansos, que al salir del agua síntio otra vez deseos de probarse el último de los vestidos que le regalo su tía, este era el vestido del mar y los peces ,la princesa se peino, y se puso su vestido del mar y los peces, y estando paseandose cerca del rio para verse, otra vez a lo lejos vió la polvareda que levantaba un jinete acercándose, y muy deprisa se quito el vestido, lo guardo, se puso la piel de oso y se ensucio la cara con barro, y enseguida el jinete estaba delante de ella diciendole: dónde esta la bella dama que paseaba por el rio, y la princesa le contestaba: señor, no hay nadie más que mis gansos y yo. El jinete contesto, no puede ser, no puede ser, y se marcho entre triste y enfadado.
La princesa pensó, tengo que ser más cauta, pues esta vez me ha ido de poco que me pillara.
Y llego el otoño, con sus bellos cambios en el paisaje, y estaba la princesa contemplando el paisaje, cuando se encontro pensando en aquel estraño jinete, a quién hacía mucho que no veía. Y a la mañana siguiente decidió ir a preguntar al castillo que muy a lo lejos se veía. Cuando llegó
habían dos soldados a la entrada, y la princesa les pregunto por el jinete que salía a pasear por las tardes. Los soldados le respondieron que el jinete era el principe y que ahora estaba muy enfermo, porque hacía tiempo que tenía visiones de una hermosa dama que pasea por el río, pero cuando el llega no hay nadie. La princesa les dijo que ella tenía el remedio para curarlo y que la dejaran entrar en un aposento a cambiarse de ropas. Los soldados muy extrañados decidieron dejarla pasar ya que ningún mal le podía hacer ya al pobre principe que se encontraba muy enfermo. La princesa se peino y se puso el vestido de la
tierra y el sol, estaba bellísima, los soldados cuando la vieron no pudieron sino decirla, majestad venid es por aquí. La princesa entro a la alcohoba del príncipe, y le dijo, principe como os encontraís. El principe abrió los ojos para ver de donde provenía el sonido de aquella voz tan dulce, y contempló frente suyo a su adorada y bellísima dama que paseaba por el río.
El príncipe le dijo, Oh erais vos, claro, como fue que no me di cuenta…………….Y el príncipe quedo recuperado…………
EL príncipe y la princesa se casaron , vivieron felices y comieron perdices, y colorin colorado este cuento se ha acabado.

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